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viernes, 16 de diciembre de 2011

"MI MANANTIAL DE TERNURA" Autora: OSCURA FORASTERA.

                                                      
 



LápizCero Ediciones, 2011.
Colección: La voz de Calíope.








Beberse el manantial de un alma admirable


Confieso la adicción a la buena Literatura que me impregna de letra el fondo rebelde de mi alma- acaso reflejo de imparcial e inmisericorde espontaneidad- en constante búsqueda de razones que se me alleguen al corazón. Por ello leo a autoras como Oscura Forastera, seudónimo de una mujer admirable que tras la identidad de María sensibiliza un mundo demasiado real y lo convierte en una fantasía del espíritu, intemporal y anárquica, para establecer un orden nuevo de la sensibilidad con la que encandila a sus lectores.

Adicto y dependiente, bebo de su Mi Manantial de ternura con la implicación sucinta del sentir lector que se adhiere en cada párrafo a sabiendas de esas razones de un espíritu fuerte que se desparrama melancólico, con la consistencia de un ser luchador no exento de la virtuosa dulzura de las inspiraciones, en este caso tan carismáticamente personales.

Con las letras de Oscura Forastera la adicción y la dependencia son un privilegio de sencilla fortuna a la que tiendo a allegarme últimamente con la sensación de saciedad que me traspasa naturalmente en busca de más alma ajena para vislumbrar la mía propia. María sumerge, aísla, independiza el consciente para advertirla con la sugestión del inconsciente que la reconoce sutil a medida que se leen sus emociones trascritas con testimonial verso e inmanente relato tan afín a la buena letra. Oscura Forastera es reacia a la artificiosidad de las enmarañadas sugestiones, manidas, del amor y del sacrificio; imprime su propio impulso tajante, original, disparmente emocional sin perder la esperanza de las dulzuras pese a la adversidad de los designios del destino. Es amante de las veleidades en el detalle de las profundidades y honda observadora de las aparentes insignificancias para crear un mundo donde los hijos de su silencio se expanden, conformando un significado de versatilidades dispares que se dilatan en esencias, con la sensación de leer un espíritu en su más trascendente significación.

Mi Manantial de ternura es una maravillosa prueba literaria de la versatilidad de una creadora que sabe estimular el interior de los sentidos que la captan, con la imaginación sorpresiva de un corazón tan sentido como crítico, consciente de los devenires del sino y de la oportunidad de rebatirlos; no se acomoda en el conocimiento de lo aprendido sino que ausculta la desconocida capacidad que las musas facilitan con un magín desbordante. Magines que se desparraman en ocasiones como cascadas de frenéticas argumentaciones- sus novelas y cuentos son excepcionales muestras de su capacidad imaginativa: Lady Amy , Luna, Érase una vez una estrella, Heaven etc.- o como suaves cristalinidades que desembocan en este manantial de la dulzura que nos convoca a la reflexión sosegada de los sentimientos magnánimos, los que fluyen en el silencio de un despertar consciente de nuestra sustancia emocional ante el reto de la vida.

Mi Manantial de ternura comunica sentimientos dadivosos, fluyentes de una esplendorosa alma familiar, paradójicamente llamada Oscura Forastera… todo un manantial de inspiradas y claras dulzuras.

lunes, 26 de septiembre de 2011

"PORQUERIEMAS" Autor: GUILLERMO ESCRIBANO MORALES.





 LápizCero ediciones 2011.
Colección: El club Comicón.








Cómo escribir sobre un extraterrestre sin que se me despeguen los pies del suelo


No han de confundirnos las apariencias. Guillermo Escribano Morales no es un ser de este mundo, tampoco de otro, él es de por sí un mundo y habita otras galaxias.
    En realidad es inmenso y se conforma de física humana pero su mente es inequívocamente extraterrestre. Dan ganas de saber dónde aparcó el OVNI, por aquello de librarle de las multas de la ORA, porque además es un E.T  que inspira ternura aún siendo él un tiarrón con dos bemoles y de conciencia recta con nobles sentimientos… lo que le hace doblemente extraterrestre; de ahí los dos bemoles y el doble cerebro que parecen funcionar dentro de él.

Algunos podrían discutir tales orígenes galácticos y resumir estas lucubraciones mías aseverando la genialidad de Guillermo, aun consciente de que mis sospechas son fundadas porque le veo rodeado de un halo de divismo genial, sí, pero supramundano… Además, la fenomenología no engaña siendo, por añadidura, Guillermo Escribano Morales un fenómeno de su santa madre y un fenomenal indicio de la realidad de los espíritus evolucionados más allá de la ralentizada progresión genética de una Humanidad con tendencia al frenazo en seco, allá donde él acelera sus partículas pensantes con una ductilidad maravillosamente sorpresiva. Fenomenalmente redundante, quiero decir.

  Somos los demás los que tendemos a ubicarlo en el Olimpo del ingenio, pero lo cierto es que si los príncipes no pueden disimular la sangre azul, Guillermo, nuestro extraterrestre favorito, tampoco disimula su sangre verde fosforito y en sus letras esta virtud indisimulada se hace fehacientemente asertiva.

Porqueriemas es un alarido silencioso de protesta universalizada, pero también podría ser un silencio ensordecedor de universalizada (eso siempre) protesta ante un mundo que no está hecho a medida de almas trascendentes como la Escribano Morales; allá donde lo mundanal se empequeñece tan distraído en los errores que sólo cabe el contexto del humor para hacerlo pasar por benigno. Con todo dulcificarnos porque en la visceralidad de esta Literatura, magnificada por la sensibilidad humorística de Guillermo, hallamos lo humano de un ser que acostumbra a disimular su grandeza con el valor humilde de una hilarante genialidad al servicio de nuestras motivadas sonrisas.

 Guillermo posee la virtud inherente a las grandes personas que es alegrar la vida de su entorno y aportar inteligencia sublime ante las manidas ocurrencias de quienes ya no saben ni reírse de sí mismos, siendo en maestría este autor un reidor de su propia vida para animarnos a reír de las nuestras propias; comprometernos con la paciencia ante los desgarros y salir airosos de la contienda de la existencia victoriosos, alegres, trascendentes y más humanos… paradójica humanidad tratándose de Guillermo,-del que no sabremos dónde ha aparcado el OVNI porque no lo dice- quien sabe disfrazar de sutilidad escatológica la dulce perseverancia de sus sensibilidades superiores.

Ante todo, Guillermo es un sentidor sin ninguna noción de prudencia, no porque ejerza la imprudencia sino porque es genuino, hilarante, trascendente, sutilmente radical y radicalmente sutil; todos estos dones en un mundo con tendencia al solapamiento es toda una declaración de intenciones ennoblecidas, magistrales, excelsas, y, para qué engañarnos, por todo ello, imprudentes. Guillermo es un ingenio sentidor que aplica la veracidad pensante para convertir su expresión escrita en un tesoro incorriente y ciertamente necesario.
   Es de necesidad aprehender la reflexión “escribana” del Morales… nuestro E.T favorito. Es necesario aprender de sus excelencias inequívocas y reír mansurrones ante la benevolencia de su pensamiento sentidor con el que sentirnos más humanizados, universalizados en la consigna de la risa… identificados con la sensibilización del ingenio sin parangón, para contagiarnos de la imprudencia y reírnos de nosotros mismos en este mundo tan proclive  a la desastrosa dignidad de lo políticamente correcto.

Las dádivas de Porqueriemas son ambrosías, incluso de tendencia escatológica, porque nada es lo que parece con la cultura mayor contextualizada en el sentir de lo humorístico, con la intimista proyección de una moral dignificante que arremete contra la hipocresía mundanal llevando rúbrica ingeniosa de un alma tan superior en su condición pensante como humilde en su diversificada grandeza. Porque así es Guillermo Escribano Morales y no podía ser distinto con su obra, una extensión de su exquisita opulencia personal imbuida en setenta y siete superlativas páginas que bien podrían haber estado escritas sobre rollos de papel higiénico… superando con mucho en contenido la baladí disposición de un mundo demasiado proclive a ensalzarse por una seriedad que Guillermo deja en evidencia inspirándonos una inmensa sonrisa.

Si inusitadas son las obras editadas por LápizCero ediciones, en Porqueriemas tenemos la joya de la corona que luce elegantemente Guillermo.

En Porqueriemas la belleza es un inefable modo de convertir los fondos más inusitados en las formas más allegadas a la ironía, a la sardónica complacencia en la denuncia; de provocar  a nuestro discurrir como lectores de una avanzada prosística que inspira y sugiere con la cierta sensación de captar la sustancia magnánima de un pensar privilegiado.

Subtitulada esta obra: ”Con el rabo entre las piernas” se nos hace elemental la disposición capitular estando su índice organizado en las siguientes partes:

1- Una pierna.
2-El rabo.
3- Otra pierna.

… y es que Guillermo Escribano nos viene a decir que si nos complicamos la vida es porque queremos; con lo fáciles que son las cosas…

Seguiremos sin saber dónde aparcó el OVNI, pero sírvanos Porqueriemas para intuir lo lejanos que están los orígenes de este ser maravillosamente mordaz y sensible que es Guillermo Escribano Morales, mi ET favorito.

martes, 13 de septiembre de 2011

"COMO ABEJAS QUE LIBAN EN SUS COLMENAS" Autora: MARÍA JOSÉ HERNÁNDEZ LÓPEZ (PEPA HERNÁNDEZ)

                                           
 




 LápizCero Ediciones, 2011.





            

La miel del ingenio en su magistral y particular colmena.

La existencia y la percepción de sus detalles conforman la previsible lógica que da sentido a las sensaciones que captamos de manera inteligente; sin embargo, a menudo nos quedamos con la impresión de que algo nos dejamos en el tintero ante la definición delimitada del mundo al que pertenecemos y nos rodea.
    Con María José Hernández ese tintero es sobradamente capaz de abstraernos hacia las lindes de un mundo detallado que sólo podemos conocer a través de sus líneas; todo queda atado y bien atado, escrito y magistralmente escrito y los conceptos se realzan con una dimensión extrapolada, como si asistiéramos a la descripción de un mundo sobredimensionado que nos faltaba por admirar.
   
Esta autora es de un sello de calidad literaria personal e intransferible. Ciertamente, de no contar con el ingenio sistemático de estas lecturas, nadie más que su ser intelectual podría darnos esas sensaciones únicas que sólo ella es capaz de transmitir.
    La Literatura es capaz de ahondar más allá de la apariencia y explayarse allende las limitaciones para advertir esos detalles que escapan de la definición y sus finitudes ...pero no toda literatura, sino la verdadera que María José Hernández practica con sagaz contumacia e ingenio versátil y sorprendente y que en su libro de Microrrelatos: “Como abejas que liban en sus colmenas” trasciende con una impronta de genialidad que desde siempre caracteriza su singular arte literario, ya  descollante en su anterior obra “Una noche sin estrellas”. http://fcandelacriticaliteraria.blogspot.com/2011/07/una-noche-sin-estrellas-escritora-maria.html
    No sólo se traspasan con sus letras la delimitación de los conceptos, también en el detalle desmenuzado asistimos a la creación de un espacio imprevisible, en cuya generalidad creativa es común la convicción de hallarnos ante una diferente manifestación de arte, párrafo tras párrafo, que en este caso conforman las celdillas de una colmena endulzada con la miel de la excelencia reflexiva.

“Como abejas que liban en sus colmenas” no es un libro al uso, más bien es una original e inusual concepción literaria realizada para epatar al lector y asombrar, con múltiples prismas interpretativos, el rutinario y sano ejercicio de la lectura y convertirlo en una miscelánea de sensaciones a cada cual más dispar, resuelta e imaginativa, contagiándonos del carisma de María José que itera, con soltura inusitada, la facilidad de lo ingenioso que para los demás resultaría imposible.

El acervo cultural es ilimitado para entremezclar ideas que desembocan en una paradoja contrastada, encadenada, sólidamente enraizada en los vaivenes imaginativos que sorpresivamente nos embaucan divertida, irónica o melancólicamente; delirantemente comprometidos o impactantemente delicados. En ocasiones nos traspasan las virtuales bellezas de un pensamiento inherente a la sensibilidad poética y en otras nos imbuimos del preciosismo en el detalle de la paradoja, la radicalidad de los contrastes sencillamente provocada por una esencia imaginativa, consistente y expansiva que cubre todos esos aspectos  que nos recuerdan la posibilidad infinita de la creación, incluso en la abstracción del concepto y la simbiosis de múltiples realidades según la mente pionera que la descubre.

Así pues, poseo la convicción, ante las letras de María José, de que el genio cabe en la preparación didáctica y la especialización del conocimiento aunque no son condiciones únicas de ella; los méritos de esta autora no sólo residen en ser estudiosa de las premisas de la intelectualidad con una corrección y elegancia literaria sobresalientes. El mérito mayor se asocia con el pionerismo en un espacio literario donde parece todo escrito hasta que se comprueba la sutil vanguardia de los propósitos creadores que se explaya con facilidad en lo que se adivina un don y que lleva la identidad propia de lo exclusivo.

Este libro de Microrrelatos es un ejercicio de estilo único y es sólo un atisbo de brillantez que debería haberse espaciado en páginas numerosas para abundarnos con la sensación de habernos sumergido en mar de insondables matices y planear los cielos de olas donde volar sumergidos o nadar planeando estos universos cortos donde, como dice su autora, “la ficción es ficción pero cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia”.

Todas y cada una de estas celdillas de “Como abejas que liban en sus colmenas” son el talento de una eficaz Reina de la Naturaleza creativa que nos vivifica en esa abejera de dulce miel, donde el ingenio es capaz de regalar sus maravillas libando del purismo propio de una privilegiada imaginación y una excepcional y aplicada virtud literaria sin parangón… ni falta que hace con el Universo literario tan completo que María José desarrolla impertérrita ante la dificultad o la imposibilidad, para los ajenos, de su escritura en una autora irrepetible.


Ignacio Fernández Candela.




miércoles, 27 de julio de 2011

"PAN DE RANA". Autora: INMA MILLÁS


      
              









LápizCero ediciones 2010



                                        Con la muerte nos hemos dulcificado, inexorablemente

“Dejad a los “muertos” que entierren a sus muertos” decía Jesús, quizá conocedor  en los misterios del espíritu, de que “muertos” eran aquellos que desconocían el significado de un plan divino en el que, en apariencia, todo finalizaba con una tumba bajo tierra.

Inma Millás no sólo comulga con esa intuición, sino que también sabe que es inútil clavar la tapa del ataúd del cual habrá de salir a pasear un esqueleto, una vez pasado un prudencial tiempo de la descomposición orgánica; así quede todo bien rebañado. En este libro, la muerte es sólo un evento del que ha de surgir uno mayor y no definitivo.

La realidad en la literatura de Inma, es un bote de esencia prodigiosa que hay que agitar hasta los posos  antes de usar. La mixtura de sustancia irreal  se convierte en una pócima mágica que crea una suprarrealidad donde la imaginación  más inverosímil se nos hace tiernamente creíble.

Los elementos de atracción para recrear una dimensión racional, nada que ver con la coherencia de lo rutinario, devienen de una visión romántica de la existencia en la que se abarca la muerte con una trascendentalidad que nos convence de los muchos beneficios de experimentar las emociones de un cadáver.

Desaparecida la carne, los andares de Carola, la protagonista, pertenecen a los huesos que se trasladan con toda naturalidad ósea, buscando significado a las remembranzas de lo vivo, en tanto la mirada rectangular y en blanco y negro de la calavera da cuenta de los misterios existenciales observando el entorno,  traspasadas las barreras de lo mortal.

Los cadáveres conforman una variedad de pensamiento tan estrambótico como el de los vivos en una realidad donde todo es posible más allá de lo imaginariamente predecible.

Imaginación desbordada con un ingenio perspicaz de argumentación que parece inspirada  de los trasuntos metafísicos de una autora que  parece convenir con la fantasía, una expansiva sabiduría de lo imposible que crea un entorno ordenado y clarificador de una realidad de la que nos imbuimos en la sensación de un mundo que bien podría haber sido, como ella lo describe, de no ser evidente éste.
    De este modo es fácil imaginar la volátil disposición de la Autoestima a escapar, cuál díscola mariposa, de los individuos que la pierden o introducirse un escritor, en su libro a medio escribir, para sustituir a su indispuesto  personaje con el fin de acabar la obra... los tintes surrealistas son absoluta, demoledoramente ingeniosos.
     En “Pan de rana” de Inma Millás, todo es necesariamente posible, no obstante la Muerte representa un simbolismo de dulzura tragicómica en el que el entendimiento es tan versátil como ofuscador, durante otro periodo de aprendizaje al otro lado de lo existente… o lo evidente, porque bien  podría ser la etapa de la mortandad una transición costumbrista de la que aprender como esqueletos lo que el cerebro, ocupando la calavera, no logró desentrañar.
    Porque  la falta de entrañas, de vísceras funcionales, no implica que la protagonista esquelética, literal, sienta con los sentidos predispuestos sin órganos que expliquen su funcionalidad existencial. El giro final aun implicará más sorpresiva una narración gratamente pasmosa.

Inma Millás se descabalga de la realidad para enaltecer la consciencia de muerte y convertirla en un deleite poético, intelectual, romántico, sensible, muy sensible, humorístico y transcurrida en compañía de personajes con el mismo destino de divagación en busca de los misterios de lo infinito a través de los sentimientos despiertos. En esta asombrosa novela nada es lo que parece: ni los muertos parecen estarlo en el fondo, ni los vivos parecen ver y  escuchar mejor que los ojos o los oídos de los que no lo están. Nada es lo que puede parecer y todos terminaremos pareciendo en el Campo Santo de la incertidumbre que pondrá fin al capítulo de las paradojas que seguirán siendo paradójicas para quienes hayan de seguir pensando sobre ello hasta dar con los huesos en la tumba.

De la muerte nadie se libra pero tenemos la oportunidad de comprender su cometido que la autora descifra con armónicas conclusiones y sentires dulcificados.La ironía acrecienta la impronta de inteligencia sistemática que se desgrana durante las 165 páginas de sorprendentes aspiraciones conseguidas.

La Muerte que recrea Inma Millás es amable y virtuosa, una continuación de la epopeya  de las inquisitivas obligaciones que nos devuelve al destino de lo efímero para descubrir la belleza de lo perenne en las Artes de la música, los versos, la literatura y la inspiración de lo creativo, inmortal, pese a la temporalidad de los creadores.

Afirmaría que las imaginaciones de la autora columbran una intuición espiritual, ahondada en la sencillez de un alma que se desparrama virtuosa sobre el papel, con estilo de impecable letra cultivada, dando consistencia a la sospecha de algunos mortales que pensamos que nada acaba, sólo se transforma, como viene a consignar las investigaciones de la avanzada Física Cuántica que explica la existencia de múltiples dimensiones inadvertidas por los sentidos de lo humano… como la energía portentosa de “Pan de rana” que , en su convicción singular, nos brinda la oportunidad de emocionarnos y congraciarnos con la Parca que en las líneas de esta obra se nos transforma en amable conocida de ida, vuelta... e ida...

Sólo un alma evolucionada, podía escribir tanta maravilla y lleva el libro una rúbrica de realista dureza de la vida que con la fantasía de la muerte es pura dulzura y con la consistencia de un significado donde nada cae en saco roto, ni ataúd desencajado; ni siquiera el esqueleto de la protagonista que gusta darse largos paseos por una escuela llamada cementerio y de la que aprenderemos, aun respirando, mucho.

Desconcertante e imaginativa, viene a a dar la razón "Pan de rana" de que no hay peores vivos que los que no saben ver ni oír... con lo aguzados que están los sentidos de los muertos.

Ignacio Fernández Candela
   
  

jueves, 14 de julio de 2011

"DÍAS DE HIELO Y FUEGO". Escritora: ROCÍO ORDOÑEZ
















 Mandala y LápizCero Ediciones 2010

           El valor universal del propósito en el amor.

De la meritoria adquisición de valores personales en esta autora con dominio de las Letras- Rocío Ordoñez es una versada conocedora de las muchas y variadas Artes como la música, pintura, poesía, literatura y la política - se origina un semillero de talento desparramado generosamente en un libro cuya calidad narrativa es toda una garantía del reflejo de una etapa histórica absolutamente pasional; mucho de ingenio se describe en cada pincelada literaria con un gozo lector que se acrecienta durante las vicisitudes históricas a las que asistimos como privilegiados testigos. En Días de hielo y fuego somos conocedores de personajes emblemáticos con los que se familiariza esa nobleza y dignidad de los valores humanos a ultranza que son de quien los inspira sobre el papel.

Con Rocío Ordoñez, se cumple la premisa de los óptimos escritores que dejan una impronta del alma para allegarse a la consciencia lectora que capta la originalidad y el carácter literario, el cual  convence por la conjunción de atractivas tramas bien resueltas y con aval argumentativo en la línea histórica que se describe con exacto reflejo.

Como toda buena obra, estas líneas se demarcan con el espíritu de una escritora que comunica, más allá de la apariencia de la ficción, una esencia real de la realidad histórica que recrea magistralmente. De ahí la resuelta labor de documentación que nos transporta eficientemente a los años de la Revolución Francesa con caracteres genéricos de la época como los sans cullotes, realistas, girondinos y jacobinos, la Asamblea y las convulsiones socio políticas propias de la República hasta el Termidor, en la que los personajes se implican en primera línea acompañados de personalidades de la época. Tal es el caso de Robespierre, Sant Just  y el mismo Marat asesinado por su amante realista Carlota de Corday .

La continuidad histórica es el acompañamiento de los personajes que se ven envueltos en momentos decisivos durante la España pre-napoleónica  o la guerra de Rigaud Louverture, nativo que consiguió expulsar a los ingleses y unió a los milicianos de Haití para enfrentarse contra los franceses en busca de la independencia. Apariciones de personajes históricos como Henri Cristophe (Henri  I) se muestran en la misma línea de la ficción para acometer el papel real que desempeñaron en su momento.

Mercados de tratantes de esclavos, el vudú propio de aquellas tierras, los conflictos de los plantadores con las revueltas nativas, quedan fidedignamente representados en la segunda parte de esta excepcional novela de la que se adivina el frugal trabajo de estudio y documentación.

Tanto en la primera parte de la Revolución Francesa con inclusión de la Toma de la Bastilla, como en la segunda, la continuidad de la exactitud es una característica encomiable que convierte las líneas en auténticos tratados de Historia.

Las implicaciones históricas enlazan magistralmente con la línea argumentativa de una imaginación trascendida hacia la temática del romanticismo sin tintes sensibleros ni soluciones fáciles de emociones recurrentes; el romántico desempeño argumentativo como eje de esta novela visceralmente aventurera, entronca con el drama de las pasiones humanas que tan pronto se originan de las propias conveniencias circunstanciales , como derivan en profundos impulsos de un desentendimiento aparente cuanta mayor es la exaltación de las emociones que se profesan.

Los protagonistas de esta historia de épicos rasgos son Julie y Raoul, quienes habrán de vivir en el laberinto de un tiempo que hermana con la tragedia y la fortuna del mismo modo que se entremezclan los celos, la traición, la confusión de intenciones ante la deslumbrante certeza de un amor invicto pese a la apariencia de la derrota y la desazón de las amarguras temporales.

Los nobles valores son representados por entrañables personajes del que cabe destacar la primordial influencia de Pascal Benoit que aporta hilaridad y un humor sostenido durante toda la odisea.

Contrasta con la historicidad argumental la narración, por medio de narrador omnisciente, en tiempo presente que da agilidad y ritmo coordinante con todas las emociones sustanciales que los personajes parecen experimentar en tiempo real. Todo un acierto para canalizar la intensa aventura excelentemente clarificada durante  las 375 páginas que comporta Días de hielo y fuego, en un índice conformado por los llamados 4 elementos: Hielo, Tierra, Fuego y Viento.
    Perfectamente seleccionada la estructura que es muy acorde con el contenido pues la suma de las muchas actitudes de las ambiciones y valores de lo humano se conjuga en una miscelánea de sensaciones que nos lleva, como una brisa de temporalidad, por las fases de la vida de unos personajes nacidos para sentir en extremo una existencia arraigada en los sentimientos y los peligros.

La trascendencia de las circunstancias, en ocasiones desborda la previsibilidad de la narración con sorprendentes descripciones que no sólo pertenecen a los destinos terrenos, sino que también se demarcan en la vida del espíritu  y el esoterismo con la práctica de ocultistas aspiraciones que también influyen sobre los protagonistas, aportando una originalidad sorprendente y que impactará al lector en sus últimas páginas.

Así pues, con tantos elementos consolidados de amenidad literaria, Días de Hielo y Fuego es una constante gratificadora con capacidad para trascender en el deleite de estas páginas que abarcan hechos históricos dispares, esenciales y corolarios, en numerosos lugares donde habitaron personajes acreditados de esa importancia universal que avalan las emociones de la lucha visceral por la supervivencia, en un entramado de sentimientos canalizados por ambiciones sin faltar nunca la honestidad arraigada de sus héroes intemporales en la virtud de los propósitos ennoblecidos. Una lid del Bien contra el Mal, de universal raigambre, que Rocío Ordoñez ha convertido en un sorpresivo y valioso ejercicio de calidad literaria.


Ignacio Fernández Candela

martes, 12 de julio de 2011

"LIBRO DE MALICIA". Poeta: ANTONIO ALFECA.

CRÍTICA LITERARIA de LIBRO DE MALICIA. Autor: ANTONIO ALFECA.



Ediciones LápizCero

 La dimensionalidad del ingenio poético

A partir de la fusión extradimensional del íntimo regocijo de la comunicación versada, Antonio Alfeca nos convierte en participantes de ese espacio del recuerdo, de la motivación, de la contraposición de las vehemencias que se encuentran en un mismo plano de ternura; del éxtasis de lo cotidiano, de la miscelánea de los conceptos arraigados en el alma y de la abstracción de un mundo muy concreto que se expande en este poemario hermosamente inusitado… tan sorprendente.

La Poesía de Antonio precisa de ingenio desparramado de estética deslumbrante  y se revela conducente de belleza que despierta el simbolismo de las odas para deleite del magín lector. Nos convence el autor de una realidad alternativa, de la posibilidad del infinito, de la premisa cuántica de que somos fusiones de energía con el entorno de la apariencia invisible y consistentes participantes de un designio de ilimitado destino,  en ese carácter ontológico que nos arraiga como sentidores de un abstracto que se concreta y nos incumbe. Libro de Malicia está desprovisto de límites y marca el norte hacia donde encaminar los sutiles designios del sueño como si a él perteneciéramos para guiarlo.

Antonio posibilita una fantasía real, originaria de su alma y creíble para nuestra propia imaginación en el apasionamiento de la significación de los sentires universales que él refleja con veraz impronta emocional concebida, a su vez, de una entrañable racionalidad… Y todo por el impulso de genuino amor que dedica a Malicia.
       Sorprende  tanto hondo discurrir de espontánea pasión que describe la sencillez de la dedicación al Amor; realmente ingenioso el don que tan excelentemente lo expresa.

El virtuosismo de la economía de las palabras, alza el estandarte de personalidad poética que Antonio maneja con sorpresiva sencillez en la compleja matización de los desmenuzados detalles de lo imaginario.
Sorpresivo en cada verso, parece existir una realidad paralela al universo de lo cotidiano que nos describe para adentrarnos en una dimensión cosmogónica, tallada con ingrávidos cinceles como escultor de invisibilidades y prístinos imposibles que el ingenio poético nos expande sólidamente… así trasladarnos a una realidad multiplicada de abstracto sentido e identificable.

Libro de Malicia  es pues una remembranza de ese vórtice de fantasía consistente que acaso resguarda virgen el discurrir de la infancia que, aun no siendo consciente de la estructura lógica que interpreta el Universo, no deja de alcanzar el infinito en una imaginación ilimitada.
     Es así que el adulto irrumpe en esa sensación de que lo imposible es verdadero, trascendiendo con cada verso a un espacio de nadie y de todos, del infante y del experimentado vividor de adultas condiciones para que Antonio nos trascienda donde todo es posible; con el apasionamiento del abstracto que es caricia en la mente de lo real, que se convierte en nuestro por la energía vivificadora del intimismo erotizante, a la par que dulce, sensible e inocente. Toda una inspiración a nuestro alcance virtual que Antonio nos describe con maestra soltura inspirativa.

Extenso colofón de un deleite literario comprimido en la sustancia de la integridad poética, son los Poemínimos, como alarde de ingenio extractado de una inspiración rauda y resolutiva; conforman con el conjunto una selecta inversión de contrastes preciosistas a cada cual más productivos en su esencia creadora.
Libro para Malicia es un poemario de Amor mayúsculo, allá donde la imaginación alcanza el reflejo dimensional de lo imposible… tal y como se capta a modo paradigmático de las propias letras del autor :
“No es mi piel la que arde de continuo
es el azogue que se inflama con tu reflejo”.

Genialidad condensada en una dedicatoria amorosa cuya naturaleza imaginativa es admirable.

Ignacio Fernández Candela

"EL MANUSCRITO DE LA ROSA Y SU PERFUME". Escritora: ALMA AIBAR HIDALGO

CRÍTICA LITERARIA DE “EL MANUSCRITO DE LA ROSA Y SU PERFUME”. AUTORA: ALMA AIBAR HIDALGO.

LápizCero Ediciones 2011

Una llamada espiritual a la inspiración compartida.

La consistencia del alma es una realidad de las reflexiones intimistas; cuanto más  se consigue allegar el espíritu conjunto de las inspiraciones, más peso específico trasciende para, prodigiosa y  paradójicamente,  sentirnos más livianos.

 El Manuscrito de la rosa y su perfume, no sólo nos aligera con  la certeza de sus firmes enseñanzas, sino que conecta con la inspiración sólida que logra acercarnos a la virtud de lo invisible, de lo divino, de lo expansivo y lo recogido, para reconocernos en sus palabras que de la mente de Alma se fusionan  con nuestro reconocimiento por la belleza y la funcionalidad de sus sabias disertaciones.
       Este libreto de Amor por lo inspirado, de preciosismo por lo comunicado, no es sólo una virtuosa apreciación estética que nos impregna de dulce arte discursivo, también es una guía compuesta de misceláneas radicadas en conceptos tan importantes que conforman la base espiritual de nuestros denuedos por afianzar el equilibrio que nos integra con el Universo y nos condiciona, humildemente, por ser parte indisoluble de su propósito en el que todos somos meritorios pioneros de nuestros deseos por comprender tan excelsa participación eterna.

De esa consciencia de responsabilidad nos hace dulcemente condueños Alma, quien dona alas a una sensibilidad práctica para que advirtamos el proceso de las Sabidurías que nos pertenecen en el grado evolutivo de lo espiritual, allá donde todos los cabellos están contados y del que todos los buscadores somos conscientes por la sutil llamada que aquieta y nos impulsa a conocer más de nosotros mismos, para ser sabedores de la esencia prodigiosa de nuestros primigenios haberes divinos.

 La armonía, como la productividad inconclusa de la eternidad en nuestros finitos sentidos, la esperanza en la soledad de lo inesperado; el olvido y el recuerdo perenne del agradecimiento a un Padre Sol y una Madre Luna; el amor verdadero como la sustancia unívoca de la misericordia, son conceptos sabiamente tratados con la sencillez que sólo inspira un corazón versado en la experiencia, convertida en un fluir de enseñanza asimilada con el tamiz de la pura observación optimizada para los sentires hondamente expresados y compartidos.

Almudena Aibar Hidalgo (Alma), invita a una reflexión dinámica  porque, desde el regocijo de sus  encuentros con la delicadeza en la instrucción de su espíritu, propala la grandeza de la sencillez y el valor magnánimo de la sublime derivación de los pequeños detalles, aún más valiosos por cuanto pasan inadvertidos, siendo los más importantes en esta totalidad existencial de la que somos dueños por obra de un milagro llamado vida de la que la autora es versada intérprete de sus significados ocultos.
      La hermosa concepción de este anhelo de significación espiritual por compartir, ha concitado la atención de cientos de personas de todo el mundo, por ser un lenguaje universal inteligible para los oídos del espíritu tan lejos en sutiles percepciones del ruidoso tráfago mundanal.

Esta conexión con la reflexión es lo que convierte en emblemática la intención de Alma para comunicar  aquello que le dicta su corazón y de manera tan efectiva para las emociones despiertas que la lectura de este hermoso libro manifiesta de manera tan versátil en las formas como intimista en el fondo…  un fondo con firma de Alma.

Ignacio Fernández Candela